Febrero , 2020

La habilidad de descubrir piezas ocultas en la madera

Publicado por MERAKIA

En MERAKIA somos conscientes de lo difícil que es contar con la colaboración de un buen maestro tornero en madera; a veces pareciera que es un oficio en extinción.  

Con gran fortuna, llegamos a Rubén por recomendaciones cuando aún nos encontrábamos establecidos en CDMX. Después de algunos años en la ciudad, con el fin de ampliar su taller, Rubén decidió moverse a Pachuca, Hgo. -de donde es originario- y nosotros por supuesto, al igual que muchos de sus clientes, decidimos 'seguirlo'.

Rubén siempre busca perfeccionar su técnica. Sabe que es indispensable contar con la herramienta correcta y darle buen mantenimiento para lograr piezas de excelente acabado.

Sus inicios

El interés de Rubén hacia el torno surgió desde sus casi 12 años cuando acompañó a su hermano al taller de un maestro tornero experto de Hidalgo. Hubo algo que llamó mucho su atención cuando vio la facilidad con la que trabajaba la madera y la confianza con la que el maestro marcaba sus trazos. Disfrutaba mucho observar cómo trabajaba.

A los 15 años ya ayudaba a su hermano haciendo en el torno algunas pantallas de lámparas sencillas.

Rubén afirma que siempre ha tenido la inquietud de hacer cosas nuevas, además de aprender de otras personas; por lo mismo, no se cierra a compartir su conocimiento con las personas que lo buscan. Mejorar su equipo de herramientas para perfeccionar la técnica y calidad es algo que siempre ha procurado.

“Me emociona cuando alguno de mis hijos se acerca y me pide que le haga algún juguete. Me gusta saber que puedo traer a la realidad alguna pieza que alguien más imaginó, no importa si sólo es una o si son cien”.

— Rubén Meneses

Tres personas clave

Tres personajes han jugado un papel importante en la visión de Rubén: el primero fue aquel maestro tornero que vio por primera vez trabajando, el segundo; Rolando, un importante colaborador de la revista de Mecánica Popular, a quien tuvo la fortuna de conocer, con quien disfrutaba mucho convivir y de quien admiró la destreza matemática, la precisión y la versatilidad en el dominio de varios materiales y herramientas. El tercero: Héctor Esrawe, reconocido diseñador mexicano, que lo inspiró por su creatividad, la calidad de sus diseños y la habilidad para desarrollar formas sencillas y elegantes. Rubén afirma que haber trabajado cerca de Esrawe fue crucial para decidirse a estudiar una carrera técnica en diseño industrial.

Se vuelve adictivo simplificar lo complejo

 

Rubén piensa que toda pieza es compleja, algunas más, otras menos. Sin embargo, un buen tornero tiene que ser capaz de simplificarla: descomponerla en partes para saber qué tallar con la herramienta. “Poco a poco uno va simplificando cada pieza en la mente y al final todo es más fácil de lo que parecía en un inicio”.

“Alguna vez un maestro me dijo: lo que uno hace es simplemente quitar toda la madera que le sobra a esa pieza que desde un principio ya existe ahí, dentro de ese pedazo de tronco”.

— Rubén Meneses

Rubén trabaja la madera con una altísima habilidad, precisión y calidad. Siempre motivado por hacer realidad las piezas que él mismo, o alguien más imaginó; sea una pieza única o varias. Ha colaborado en proyectos importantes con varios diseñadores y artistas.

El proceso y los resultados siempre le han representado una gran satisfacción.

“Disfruto mucho seguir viendo lo que hago como un hobby. Para mí, trabajar el torno es un gusto;

no sólo es mi trabajo”.

— Rubén Meneses


Productos en los que colabora Rubén